03 enero 2018

Tócala otra vez, Sam (pero más alto)

SWANS, EL HEAVY METAL, LAS VUVUCELAS. (lo repesco de mi facebook, de octubre -con algún brevísimo añadido-, porque me costó un güito encontrar un dato más o menos fiable y quiero tenerlo localizable, y para localizar cosas Facebook no sirve).

Buscando el volumen que utilizan Swans en sus directos hace meses, cuando aún andaba aturdido por su concierto en la sala Capitol de Santiago de Compostela, encontré a un tipo que debe ser técnico de sonido y en un foro mostraba una gráfica, y comenta que en un show de los Swans medido con un medidor de decibelios (dB) hay picos máximos de 142'7 dB. No conozco grupos que toquen a ese volumen y mucho menos en una sala cerrada: muchos heavys -en estadios al aire libre- llegan a 130 dB, que es mucha mucha tralla... Manowar en el libro Guinness los certifica con un picazo de 139 dB pero OJO, "during the sound check (not the actual performance)", esto es, en una prueba de sonido, no con público delante (con público "bajan" a 129 dB).
Dejo apartado el tema de que musicalmente lo de Manowar, comparado con lo que hacen Swans, es música conventual, que en fin, no se puede comparar un solo de guitar hero y los estribillos para la masa con la tromba distorsionada que manejan los seis "cisnes" sobre las tablas (dos percusionistas, un bajo, tres guitarreras, a veces un organista) con temas de 40 minutos de duración a base de ritmos industriales, cascadas de ruido y explosiones de distorsión. Me centro en el volumen que meten.

Bien,140 dB (no menos) supone superar el umbral del dolor. Swans, 142'7 dB. Un avión despegando son 130 dB, por ejemplo. Imagínate bajo el motor de un avión en despegue. Swans mete más tralla, dos horas y media con picos que superan a ese avión...
Os aporto el volumen registrado por otros grupos:
Deep Purple 117 dB  
The Who, 126 dB 
Kiss 120 dB  
Manowar ya hemos dicho, 129 (y medio) 
AC/DC 130 dB según otra fuente
Led Zeppelin 130 dB 
My Bloody Valentuine, 132 dB 
Pero lo IMPORTANTE de todo esto es el fútbol, y HABLAR DE LAS VUVUCELAS. Mirando cosas de estos temas encuentro el espectacular dato de aquellas trompetas del demonio... Las vuvucelas alcanzan 127 dB, casi los 130 del avión! Uno va a Swans, o My Bloody Valewntine (otros que también ya les vale) a por ello, con conocimiento de causa. No se va al Mundial de fuchibol a aguantar 127 dB... Ir al fútbol y comerte día tras día 127 dB, ¡qué locura aquel mundial 

🤣





02 enero 2018

EXIT. La tumba del faraón

La nueva moda son los escape rooms trasladados al juego de mesa. Ya sabes, estás encerrado y tienes que salir. Para ello deberás resolver acertijos, puzles... la serie Scape, de la que tengo "La tumba del faraón") es la apuesta de Devir a esta nueva moda de trasladar esos "parques para cumpleaños" al salón de tu casa. Juego para 1-6 jugadores a partir de 12 años en el que tendrás que ir completando acertijos, levantando cartas que no podrás ver hasta que el libro de reglas te lo indique, destrozando componentes para resolver puzles o códigos ocultos... En este vídeo no hay spoilers y te abren la cajita para que te hagas una idea de asunto y de sus coquetos componentes:



El juego es de un único uso (no solo porque una vez resuelves los misterios y "sales" de la tumba ya está, la cosa es que tendrás que cortar cosas, destrozar materiales...), pero entiendo que como experiencia, dado que su precio no llega a los 15 € y puede jugarse hasta por seis personas, es económica. Ir cuatro amigos a ver una película supone (sin palomitas ni gaitas) unos 30 € mínimo. 7 € y picopor barba. Cinco amigos (por no irme al máximo posible) se gastarán en "La tumba del faraón" unos 3 €. Algo menos, de hecho.
Devir planea sacar varios juegos más de la serie Exit (de momento tienen tres en el mercado) en 2018 y la alegre competencia tiene más juegos del estilo "escape"... tú mismo, pero no me invites a jugar. Simplemente, no es lo que busco en un juego de mesa y el "Misterio" me importa un rábano, colgué la partida a la mitad y hasta hoy. Y vivo muy tranquilo, podrido en la tumba del faraón ese mientras me divierto con Pompeya, Hold the line o algún otro juego nuevo del que hablaremos por esta bitácora pasajera, un día de estos..

31 diciembre 2017

El año pasado...

El año pasado no vi cine. No -vi-cine, ¡por favor!!! Salvo que franquicias Disey (Star Wars y Marvel) en compañía de mi hijo valgan, y no les niego su capacidad de entretener (Guardianes de la Galaxia 2 ¿fue este año? Me reí un montón) no puedo más que decir algunos títulos que me quedo con MUCHAS ganas  a la espera de que las plataformas digitales las sirvan: 
Twin Peaks season 3 (sí, esta ya está, y la veré),
A ghost story, La forma del agua, Silencio, Personal Shopper, Lady Macbeth, Madre!, Déjame Salir, The Florida Project
o la controvertida Dunkerke son algunas ficciones cinematográficas que me apetecen. 

Vuelve el desorden
Incluso os diría que por ese orden.
Sí que quiero aplaudir con las orejas Vergüenza, una comedia ácida que demuestra que en españa, si se quiere, y si se sabe que no es necesario "gustar a todos", se puede.
En música quien se haya perdido la Swans "Live Experience" lo siento por él, no sabrá lo que es el DOLOR SÓNICO (su volumen no tiene la fama que tiene por nada, y yo no he sufrido cosa igual en mi vida, ni con My Bloody Valentine, poruq eesto fue en sala cerrada, inenarrable cómo cada dos por cuatro creía que me llamaban al móvil en vibración), ni entenderá cómo la música puede convertirse en una comunión agnóstica, musical, de cinco temas en 150 minutos asfixiantes y eXtáticos. Pero siempre nos quedará la música enlatada. El 2017 para mí ha sido el año de (sin orden):
Arca,
María Arnal  i Marcel Bagés
The National
Rosalía
Slowdive
LCD Soundsystem
The XX
Lorde (llevo en vena su disco desde hace un par de semanas, qué obra magna de pop)
Y Los Planetas, equilibradísimos en su útimo disco (sí, siguen sin mácula, lo siento haters)
Arca, te como to lo negro
Hay más discos que están ahora en mucha lista que me inspiran franca curiosidad, iré a por ellos (Deezer mon amour), y prometo intentar desentrañar el misterio Kendrick Lamar. Lo sé, es el champán de la botella, es la razón del s. XXI pero nunca me ha entrado como sí hizo Kanye West en su día. Pero lo sé, soy consciente. Es la madre del cordero y negarlo es mirar a otro lado.

En cómics, bueno, he hecho ya mi lista, aquí (Imagen de Arsène Schrauwen, no el mejor cómic de 2017, va más allá, uno delos cinco de lo que llevamos de década, lo digo y no me despeino un pelo de la barba).
Pues sí, Schrauwen es "Añadir leyenda", como dice el gestor de imágenes,
¿qué más decir?

Y de juegos de mesa, última afición, no soy quién para hacer listas ni retahílas: juego a lo que juego, lo que me llega, lo poco que compro (aunque ya hay aquí una colección interesante). Os recomiendo por ejemplo Century, aceptable a partir de unos diez años (la caja dice ocho, bueno... diez, o nueve si es niño "jugón", opino), pero intenso para adultos. Muy intenso. Jugarán de 2 a 5 personas y la partida dura sobre una hora corta. Una cosa bonita en mesa, de reglas sencillas y que pide cierto nivel de estrategia que engancha. ¿Quieres ser un mercader de especias medieval? Hazte con las cartas adecuadas, compra, cambia...
Caja y despliegue: cartas que "te meten", monedas de metal-metal, especias que son cubitos de madera, cuencos para contenerlas. Lo material hace lo bonito del juego, también.
Y ando leyendo libros de ensayo de historia. me ha dado pro volver a mis orígenes, pero con esas no os daré la lata. Bueno, solo diré Peter Frankopan, no sé si será denso para un no licenciado, mi impresión es que se lee con una agilidad y que arrastra cual novela folletinesca, y lo he recomendado por rrss ya.

23 diciembre 2017

Godspeed You! Black Emperor: "Luciferian Towers"


Desde la apertura, "Undoing a Luciferian Towers", no hay duda de que GY!BE siguen en sus trece, ajenos a las presuntas necesidades que el mercado exige a los músicos de rock: cada cierto tiempo, ellos sacan material. Más material. Sin más. En una suerte de opus  a lo conciertos barrocos. Concierto para banda de rock y cuerdas nº...

La radicalidad del colectivo canadiense consigue que lo que en otros (en todos) pudiera pasar por inmobilismo, en ellos sea un modus operandi natural y propio de su política vital (ya sabéis, anarkos). Si quieres contra giros estailísticos vete a ver qué está haciendo Damon Albran; Godpeed juegan en otra liga. Una que quizá solo compartan con los últimos Swans (aunque Michael Gira está a punto de disolver esta formación y dar su propio cambio de timón, los últimos cuatro discos de Swans pueden recordar al continuum que son los seis trabajos de Black Emperor).

Así que marcadas las cartas, bueno, podemos advertir en Luciferian Towers un poso ocasionalmente más remansado, como si el aluvión de su música-río hubiera alcanzado un estuario más o menos apacible, por momentos. Aunque "Undoing a Luciferian Towers" abre con siete minutos repletos de peñascos y turbulentas cascadas, "Anthem for No State" o "Farm" son piezas más sujetas que nunca a cierto sentido de la melodía y la placidez.

Con todo, lo mejor de este disco es "Bosses Hang", casi quince minutos divididos en tres partes que vuelven a recordar, con unos crescendos apabullantes entre violines, guitarras eléctricas en tromba y percusiones al límite, porqué son unos emperadores del post rock. Aún.

21 diciembre 2017

¡Regala bien!

¡Navidad! #regalaBIEN Contra el regalo MAL, propongo regalos BIEN.
Hoy un disco. Creo que puede gustarle a un indie que flipa con Refree y a su madre que escucha a Cecilia. Por otro lado, un disco muy político sin caer en lo fácil, todo muy implícito (salvo el tema que titula al álbum)

Puedes escuchar su maravilloso single aquí.

20 diciembre 2017

¡Regala bien!

¡Navidad! #regalaBIEN Contra el regalo MAL, propongo regalos BIEN.
Hoy un cómic: posguerra/franquismo social, una mujer embarazada, misteriosa, las consultas sentimentales radiofónicas de la época, un Premio Nacional el Cómic.

Aquí puedes leer un avance

09 diciembre 2017

Experiencia lúdica (Patrem et Filium).

Hace unos días acudí a unas jornadas abiertas de juegos de mesa en una tienda (de juegos, obvio), con mi hijo. No fui a ciegas, quedé por whasapp con una persona y su hijo, él me propuso llevar un juego concreto (Santa Cruz 1797) y al tiempo asegurábamos que nuestros vástagos disponían de partenaire para jugar ellos también.
La mecánica de las jornadas es sencilla: o bien concuerdas con la tienda llevar un juego personal, o bien te sirves de uno de los juegos que la propia tienda brinda para las jornadas, así que al llegar nos pusimos con los chavales a ver qué juegos podían gustarles. La situación derivó en una decisión drástica: sois mayores, arreglaros vosotros, vuestros padres se van a una mesa a jugar "a lo suyo" (el "Santa Cruz", que aún siendo muy asequible, NO es un juego para niños). Y durante hora y media prácticamente nos olvidamos de lo que ellos estaban haciendo.
A lo nuestro.
Quiero decir, la oportunidad de compartir un espacio de ocio sin mezclarnos me ha parecido una experiencia muy positiva para mi hijo (que gasta once primaveras, acotemos la edad). Es evidente que tanto mi compañero de juegos como yo echábamos un ojo a nuestros hijos, claro, estaban a cinco metros de nosotros, pero darles su "zona de independencia", que ellos tuvieran su propia experiencia sin custodias paternas, que estuvieran a su bola, vamos, me pareció muy importante: que ellos decidan a qué quieren jugar, que se busquen mesa, que nos olviden como nosotros "les olvidamos". Además al poco rato una pareja de adultos (rondaban la treintena, más o menos) se sentaron con ellos atraídos por los juegos que los chavales habían elegido (Potion Explotion y Magic Maze).
Ellos y "dos señores mayores" que pasaban por allí
Esto me encantó: generar espacios de encuentro inter-generación alrededor de un juego -esto es, una actividad lúdica, una diversión- fue, creo, muy positivo para mi hijo. De hecho quiere volver a la próxima que organice la tienda (Customeeple, en Vigo). Todo, insisto, desde la desafección (al menos aparente) de "papá", que bastante tenía con contener a las naves del almirante Nelson, por cierto 😂
Santa Cruz 1797, el ataque de la flota de Nelson contra el puerto canario.
Concluyo: además de las bondades que suponen en sí mismos, a mi juicio, los juegos de tablero para los niños, el espacio de encuentro que es una "jornada de puertas abiertas" de una tienda supone situaciones como la vivida el pasado sábado, en que un chaval acaba jugando a un juego de mesa con un adulto al que no conoce pero que "está a lo mismo" que él. Situación que espero poder repetir y que recomiendo a cualquier padre, porque me pareció enormemente educativa para mi hijo, y a la vez divertida para mí.

05 diciembre 2017

Again Lost (perdidiños de novo)

Perdidos comenzó en 2004, dos años antes de que naciera mi hijo, y acabó en 2010, cuando "punchito" contaba 3 ó 4 años.
La semana pasada hemos empezado a ver la serie, pero con un nuevo espectador. Le está gustando y yo prefiero ver Perdidos con él (al fin y al cabo, un cuento de secretos y misterios sin más) que aguantar otras cosas que en la tele abundan (como hormiguitas gilipollas).
Bueno, pues claro, aquella emoción se ha convertido, trece años más tarde, en otra cosa. Es imposible, en 2017, no verle las costuras a Lost. Sus actores que parecen estar anunciando champú todo el rato, sus argumentos que a base de liarla van a convertirse en un cúmulo de sin sentidos (ejemplo, durante varios capítulos una cuestión fundamental es un individuo que, con una herida del copón, se debate, sufriendo mucho, entre la vida y la muerte... y finalmente muere... si has visto toda la serie, no sigo)
Pero también evidencia sus logros y las causas de que se convirtiese en un bombazo mundial: hechuras de superproducción que resisten bien los capítulos más allá del piloto de luxe de toda la vida, el usar un decorado natural como verdadero protagonista, los enredados nudos de tensiones de todo tipo (sexual, interracial, generacional...), personajes carismáticos (Locke, sobre todo, al menos durante una o dos temporadas), la fibra de JJ Adams, y sí, que su engaño constante es la constatación de que no engañan: esto es una enorme parida, siéntate y disfrútala a saco.
Por lo demás, visitar estos episodios (he visto cuatro nada más, me queda para rato) me permite caer en detalles como estos dos guiños frikis (uno debido a que el cómic lo guioniza un guionista de la propia serie, je)
Wargames (¿Axis & Allies?) y cómics en castellano (el personaje latino lee la edición de Norma editorial de Y, El Ültimo Hombre)

26 noviembre 2017

Aldous Harding, Party

Hagamos un imaginativo ejercicio de especulación. ¿Cómo será pasar unas horas, como espectador, en un fumadero de opio? Rodeado de cuerpos tristes, huidizos de la realidad buscando en el opipáceo envasado una realidad diferente, en la que no podrán escapar de sus heridas, pero sí asumirlas con una desidia que da cierta resistencia al dolor a través de la quietud de los cuerpos.
Yo que no consumo esas rarezas orientales, ¿allí dentro cómo me sentiría?¿Me emborracharía el ambiente? Party se deja inhalar con una dulzura extraña, más penetrante en los temas menos espaciosos y cabriolescos (la voz de Aldous Harding sabe dar sorprendentes saltos mortales sin red, pero en ocasiones se mantiene en un "perfil bajo", de duermevela tóxica... y cuidadín ahí con ella, cuidado en "The world is looking" o "Blend")
La música de Party, pese a la metáfora, es algo que agudiza los sentidos y asombra, porque es mayúscula, madura y sin romper plato alguno, renueva la vajilla del folk crepuscular. Vamos, que no inventa (¿quién lo hace desde que se descubrió cómo volar?) pero renueva las cocinas. Las renueva con una producción llena de espacios y silencios, con efectos sorpresivos como esos niños que rajan "Imagining my man", con una dicción de esmero casi obsesivo, y con una voz capaz de desdoblarse en diferentes intérpretes dentro de la misma canción.
Party no es una fiesta porque es oscuro, pero más románico que gótico: recio, básico, dominando las penumbras, lleno de señales para el intelecto, no para los sentidos.
Party es una fiesta porque enfoca al futuro, que en Aldous Harding se ha vuelto presente. Malditas caladas a tragos largos, me han deslumbrado.
[POR FAVOR, esta vez no dejes de ver el clip]

22 noviembre 2017

Casus belli

¿Porqué hacer un blog durante trece años y los que vengan? Yo lo hago como algo personal, sin más. Me gusta hacerlo, no busco nada, es "mi puzzle". Y como en mi primer post hace ya 13 años sigo haciendo lo que me sale del pito en esta bitácora. Aquella bisoña declaraciòn de intenciones la mantengo ("La idea es el despotricar, para bien o para mal, de todo lo que me de la gana"). Ahora me ha dado por juegos de mesa, ¿me lee alguien esos post? Os confesaré que no miro las estadísticas de El Octavio Pasajero desde hace mucho, quizá años, así que ni flores. ¿Me lo paso bien escribiéndolos? Sí. Como me lo paso bien contando las pelis o discos que me gustan, y ya no me lo paso bien con otras cosas que antes hacía en este o en mi otro blog (el "de cómics", más institucional y responsable, pero rotundamente igual de personal) y que ya no hago. O como no me lo paso bien con Sobre Sandman y ahí queda, un blog congelado hasta que me de el arrebato (si me da).
Lo demás se lo dejo a gente con más ego. Yo quiero fiesta.