15 junio 2017

Los Guardianes de la Galaxia Vol. 2

Destensemos y echémonos unas risas. En internet parece que hay que estar cabreados constantemente, unidos los unos a los otros milagrosamente, podría decirse que hemos creado un conductor universal para la descarga (electrificante) de la contractura física y mental permanente.
Va, vamos al cine, vamos a ver Los guardianes de la Galaxia vol. 2. Segunda parte de la franquicia de franquicia de franquicias, o algo así, derivada de un universo en cuatricomía y hojas grapadas, este segundo volumen podría ser un más de lo mismo (no es poco, la "uno" me parece de lo más disfrutable del Marvel Cinematic Universe) pero resulta que desde su primera escena -una pelea nivel Vengadores Reuníos vista en segundo plano mientras un Baby Groot bailotea abstraído, inocente-, algo te lo va diciendo: más de lo mismo no, mejor que la anterior.
No te preocupes, no hay spoilers aquí. ¿Qué más da el argumento? Esto es una chisporroteante Space Opera pop, de colores chillones, de personajes con los que el guión se permite profundizar un poco (poquito, estamos en modo evasión a tope encendido), de efectos especiales colosales que no difuminan una buena dirección (hay varias escenas que me han parecido chulísimas, entre lo épico y lo minimal), y oye, con un sentido del humor que me ha sacado lágrimas: citas a David Hasselfoff y a Mary Poppins, humor grueso picantón con mención a partes bajas y pezones sensibles, y mucho espíritu Marvel macarrita, de grupo bien avenido pero que anda a la gresca interna todo el santo día.
Lo dicho, no te enfades, vete al cine a echar unas risas.